CAIAMA: 70 años de innovación en la construcción argentina

Por Jorge Fernández, Presidente de CAIAMA.

El avance del aluminio en un sin fin de aplicaciones se produjo recién a partir del siglo XX y su crecimiento fue exponencial hasta estos días, en sectores tan diversos como las aberturas de edificios, estructuras de alta complejidad, aeronáutica y transporte en general,  envases de alimentos y productos medicinales, autopartes e infinidad de otras aplicaciones y diseños. En Argentina, la industria del aluminio se inicia a partir de los años 30 como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, que ante la imposibilidad de obtener productos importados, dió impulso al desarrollo de todas las industrias. 

En junio de 1949 se funda la Cámara Argentina de la Industria del Aluminio y Metales Afines, impulsada por dos de las ramas de mayor actividad en esa época, Menaje y Pistoneras. Hoy CAIAMA cuenta entre sus asociados a la mayoría de las empresas relacionadas con el aluminio y sus actividades conexas. El impulso que tuvo el aluminio a partir de esa época estaba sustentado en la fabricación de productos elaborados y semielaborados, obtenidos a partir de la importación de aluminio primario y de la utilización del aluminio reciclado. Cabe destacar que un tercio del consumo mundial del aluminio proviene del reciclado, generando así un ahorro del 95% de energía eléctrica respecto a utilizar el aluminio de primera colada a partir de la electrólisis de la alúmina.

El otro punto de inflexión para el uso del aluminio en la Argentina fue la instalación de la planta de aluminio primario en Puerto Madryn en los años 70, que abastece no solo totalmente las necesidades del mercado local sino que genera importantes excedentes destinados a la exportación. 

La fabricación de perfiles de aluminio principalmente, destinados a las aberturas para la construcción de edificios, tuvo el inicio de un crecimiento que con su constante evolución lidera este mercado y actualmente cuenta con más de 50 extrusores que cubren todas las necesidades del mercado local, y con capacidad suficiente para destinar a mercados externos, especialmente de Latinoamérica. 

Las razones del crecimiento de las aberturas de aluminio para la construcción se pueden atribuir a distintos factores pero dos son los sobresalientes: los atributos inherentes al aluminio -durabilidad, resistencia, ignífugo, liviano, reciclable, etc.- y su versatilidad -facilidad para favorecer nuevos diseños-. La utilización del aluminio en las aberturas ofrece a los usuarios y a los profesionales involucrados en el diseño, una amplia variedad de líneas y la mayor esbeltez de los marcos. A estas bondades se le agregan los nuevos desarrollos tecnológicos, con la introducción del doble vidrio hermético (DVH) y la ruptura de puente térmico (RPT), logrando una mejora notable en la performance de las aberturas, tanto en el ahorro energético como en el confort. Estos cambios también han tenido un correlato con la innovación en el diseño y la eficiencia en los accesorios que acompañaron con su constante optimización de la calidad de las aberturas.

La evolución tecnológica de las aberturas de aluminio en Argentina ha sido siempre a la vanguardia de la región. Un claro ejemplo de esto es el barrio Puerto Madero donde más del 90% de las obras fueron construidas con sistemas de aluminio. CAIAMA, que se encuentra celebrando su 70º aniversario, ha acompañado el desarrollo de la industria y hoy más que nunca, con el impulso de la novedosa plataforma de comunicación Siempre Aluminio. Tiene como objetivo establecer un contacto directo con los usuarios y profesionales, para brindarles asesoramiento ante consultas sobre la conveniencia de utilizar las aberturas más adecuadas según el tipo de proyecto desarrollado.